Hikikomori: la epidemia silenciosa que afecta la salud mental de millones
- 16 abr 2023
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Hikikomori, es un término japonés para referirse al fenómeno social que consiste en personas apartadas que han escogido abandonar la vida social; a menudo buscando grados extremos de aislamiento y confinamiento, debido a varios factores personales y sociales en sus vidas. Este aislamiento social, para las personas que padecen hikikomori puede durar incluso varios años.
Vamos a explorar juntos todo lo que necesitan saber sobre hikikomori: desde su origen en Japón, sus causas, síntomas, consecuencias y su potencial propagación a nivel mundial.
Definición Médica y Diagnostico
El Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar de Japón define a hikikomori como una condición en la cual los individuos afectados se niegan a salir de la casa, por lo general, no trabajan, ni estudian y se aíslan de la sociedad y la familia en una habitación individual durante un período que excede los seis meses.
El psiquiatra Tamaki Saitō , en 1998 lo introduce al público y define hikikomori como "un estado que se convierte en un problema para finales de los veinte años, que implica encerrarse en el propio hogar y no participar en la sociedad durante seis meses o más, pero que no parece tener otro problema psicológico como su principal fuente".
Esto lleva, a que en caso de no haber un diagnóstico claro, este grupo podría incluir a individuos que sufren de fobia social o problemas de ansiedad social, como agorafobia, trastorno de personalidad por evitación o timidez extrema.
Se estima que entre 500 mil y 1.5 millones de personas padecen Hikikomori, solo el Japón, pese a que este número puede variar mucho ya que las personas en esta situación pueden demorar años en pedir ayuda, invisibilizando de esta forma a quienes lo padecen.
El trastorno afecta principalmente a hombre adolescentes o adultos jóvenes que se aíslan del mundo, encerrándose en las habitaciones de casa de sus padres durante un tiempo indefinido, pudiendo llegar a estar años enclaustrados.
Rechazan cualquier tipo de comunicación y su vida comienza a girar en torno al uso de Internet Su tiempo lo copa todo aquello que esté relacionado con Internet y los videojuegos, en algunos casos invierten su ciclo circadiano, durmiendo de día y estando despiertos durante la noche.
Posible Causas
Aunque no se ha determinado una causa única y precisa para el síndrome de hikikomori, algunos estudios sugieren que puede estar relacionado con una combinación de factores culturales, psicológicos y sociales.
De esta manera, se ha estudiado que muchos de los casos de personas donde se presenta este trastorno sufrieron una fuerte exclusión social cuando eran niños. También se han encontrado ciertos rasgos de personalidad que predisponen a la aparición de este trastorno con mayor facilidad, como es la introversión, la timidez temperamental.
Otra situación que es frecuente en los casos estudiados es la sobreprotección por parte de las familias. La deprivación de la autonomía de niños que restringe su desarrollo psicosocial.
El efecto cultural como una posible causa
Por último, se ha indicado como causa posible que, en Japón, la presión para tener éxito en la escuela y en la carrera es muy alta, y esto se refleja en el sistema educativo y en el mercado laboral. Los estudiantes japoneses a menudo se esfuerzan por obtener las mejores calificaciones y ser aceptados en las universidades más prestigiosas, y una vez que ingresan al mundo laboral, se espera que trabajen largas horas y se dediquen completamente a sus trabajos. Este enfoque en el éxito y la productividad puede generar una gran cantidad de estrés y ansiedad, especialmente para aquellos que no pueden cumplir con estas expectativas.
Además, en la cultura japonesa, hay una fuerte presión para encajar en la sociedad y no destacar demasiado. La idea de "el clavo que sobresale es martillado" es un dicho común en Japón, lo que significa que aquellos que se destacan o son diferentes a menudo se ven como una amenaza para la armonía social. Esto puede generar una gran cantidad de presión para conformarse a las expectativas sociales y evitar destacar o ser diferentes de alguna manera.
Estas presiones culturales pueden llevar a algunos jóvenes a sentirse abrumados e incapaces de cumplir con las expectativas de la sociedad. Para algunos, la respuesta es retirarse completamente de la sociedad y vivir como hikikomori.
Evolución de la enfermedad
Hay que tener en consideración que el síndrome de Hikikomori no suele manifestarse de forma rápida en la mayoría de los pacientes. Al contrario, suele ser un proceso paulatino pero constante, en el que el individuo va aislándose progresivamente. Podemos distinguir distintos tipos según su grado de afectación en el paciente.
La primera etapa pre-Hikikomori. En estos casos, el paciente sale de su habitación de vez en cuando, por ejemplo, para ir al colegio o la Universidad, pero regresa a su espacio de aislamiento en cuanto tiene la oportunidad.
La segunda etapa, es la más habitual y característica de Hikimori, donde la persona mantiene algunas relaciones sociales, por ejemplo, con familiares que conviven en la misma casa), pero se reúsa a acudir a otros lugares fuera de la casa ya sea a estudiar o trabajar.
La tercera etapa es la más grave: que es cuando la persona rechaza cualquier tipo de relación con otras personas físicas y el único contacto que tiene con otros seres humanos es el que lleva a cabo a través de medios digitales.
Hikikomori en el resto del mundo
Pese a ser una condición que se relaciona con la cultura exigente, competitiva e individualista de Japón, se está extendiendo a nivel mundial con ciertas características diferentes en cada sociedad. Recientes estudios de prevalencia han detectado un aumento de casos en países como India, Estados Unidos, Corea del Sur, Italia, y España. En 2014, los médicos del Instituto de Neuropsiquiatría y Adicciones del Hospital del Mar en Barcelona llevaron a cabo el primer estudio europeo sobre el síndrome de hikikomori, identificando 164 casos solo en España. Por lo que se predice que se trataría de un problema de salud importante que se encontraría en proceso de expansión a nivel mundial.
Efectos sobre quienes lo padecen
Los efectos negativos para quien padece esta condición son evidentes al no poder llevar su vida con normalidad. La falta de contacto con la sociedad y la falta de participación en la vida cotidiana pueden dificultar el desarrollo de una carrera y la formación de relaciones significativas, lo que puede llevar a la pérdida de la autoestima, la falta de confianza en sí mismos y la sensación de inutilidad.
También pueden experimentar problemas de salud física, como la obesidad, debido a la falta de actividad física y la dieta poco saludable. Asimismo, el tiempo prolongado pasado en un solo espacio y la falta de exposición a la luz solar pueden afectar su salud mental y física.
En términos de la sociedad japonesa, los padres de los hikikomori a menudo enfrentan el estigma y la vergüenza de tener un hijo que padece esta condición, y la sociedad en general puede verlos como "fracasos" por no haber sido capaces de criar a un hijo que se adapte a la vida social.
Posibles efectos sobre la sociedad
Dependiendo de la escala que logré alcanzar esta enfermedad, lo efectos negativos pueden tener impacto, no solo sobre los individuos y sus familias, sino que también en la economía y la sociedad japonesa en su conjuntos, debido a:
Presiones económicas, ya que a medida que el número de personas que padecen esta condición aumenta, los costos para el gobierno japonés también aumentan. Los padres de los hikikomori a menudo tienen que pagar por los gastos de manutención y tratamiento de sus hijos, lo que puede ser muy costoso y prolongado.
Por último, muchos de los hikikomori son jóvenes altamente educados que podrían contribuir al crecimiento económico del país, pero que en cambio están desaprovechando su potencial de contribuir a la sociedad.
Aunque el síndrome de hikikomori puede parecer un tema difícil y preocupante, es importante recordar que a través de la atención médica y la terapia adecuadas, los afectados pueden aprender a manejar su ansiedad y volver a integrarse en la sociedad.
Además, cada vez hay más iniciativas y recursos disponibles para ayudar a las personas afectadas. Como siempre, el primer paso hacia la recuperación es tomar conciencia de la situación y buscar ayuda.
Espero este episodio haya sido útil para entender mejor el síndrome de hikikomori y dar visibilidad sobre un fenómeno real que hoy está afectando a una cantidad no despreciable de personas en el mundo.
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